lunes, 20 de abril de 2009

Los resultados de la banca en el primer trimestre serán buenos pero insostenibles, según UBS


Por Eduardo Segovia

Por sorprendente que parezca a muchos, los resultados oficiales de la banca española en el primer trimestre serán razonablemente buenos pese a la que está cayendo. La semana pasada tuvimos el primer ejemplo de ello con las cuentas de Banesto. Y hay razones para justificar este buen comportamiento, sobre todo el encarecimiento de las hipotecas, las provisiones genéricas y los recortes de costes. Ahora bien, lo más probable es que esto sea pan para hoy y hambre para mañana, dado el durísimo entorno económico y el fin de los colchones con que cuentan las entidades.

En un informe sobre el sector bancario español, UBS explica que los resultados del primer trimestre serán un indicador retrasado de su situación. "Como media, esperamos un comportamiento sólido gracias a la subida de precios de los créditos y una mayor reducción de costes mediante recortes de personal y de sucursales", afirma la entidad suiza. Aunque espera un aumento de las provisiones específicas por el deterioro de los activos (sobre todo la morosidad), espera que su impacto en resultados se suavice por la utilización masiva de la provisión genérica, el famoso fondo anticíclico que las entidades dotaron en los buenos tiempos.

Por otro lado, tampoco espera un impacto muy notable en los ratios de capital, dado el bajísimo crecimiento de los activos por la fuerte restricción del crédito en el sector. Como es sabido, los ratios de capital se calculan sobre el total de activos (ponderados por su riesgo), luego si los activos no crecen, el porcentaje de capital no disminuye. Es más UBS admite que las cuentas trimestrales pueden sorprender de forma todavía más positiva por una liberación mayor de la esperada de provisiones genéricas y por la subida de los diferenciales aplicados a las hipotecas en el contexto actual de fuerte caída del Euribor.

El futuro sigue siendo negro

Ahora bien, "se trataría de cuestiones no recurrentes que no alterarían el escenario a medio plazo para los bancos españoles". Y ese escenario es muy negativo, a juicio del banco suizo. Para empezar, por el entorno económico: UBS ha revisado su previsión para el PIB español desde una recesión del 2,7% a otra del 4,0% en 2009, y espera que registre otro crecimiento negativo del -0,8% en 2010. En segundo lugar está el mercado laboral, con un "asombroso" crecimiento del 56,7% del paro en los últimos 12 meses. "Este rápido aumento del desempleo probablemente provocará unos efectos colaterales devastadores". Y luego está el colapso de la construcción "a un ritmo mucho más rápido de lo esperado" y que seguirá lastrando la actividad general.

En un entorno tan negro, la "excesiva exposición de la banca al sector inmobiliario y el alto endeudamiento de los hogares van a afectar significativamente a la calidad de los activos". Dicho en otros términos, la morosidad -que es la verdadera madre del cordero- se va a disparar mucho más todavía, hasta duplicarse en el transcurso de 2009 a juicio de estos analistas. No hay que olvidar que, sólo en enero, la morosidad aumentó en casi 9.000 millones y llevó el ratio de mora al 3,8% para el sector. Frente a esto, los colchones de las entidades -principalmente las provisiones genéricas- se van a evaporar a toda velocidad, habida cuenta del desplome de la tasa de cobertura de la morosidad.

Aparte de la morosidad, la otra clave para la evolución de la banca en España es el proceso de reestructuración de las cajas de ahorros y sus implicaciones para los bancos cotizados. Asimismo, UBS considera que hay que estar muy atentos a los datos mensuales del sector que publica el Banco de España.

Los bancos deberían caer en bolsa

En términos estrictamente bursátiles, la conclusión parece bastante evidente: con este panorama, las incertidumbres sobre la futura rentabilidad de nuestros bancos son tan grandes que no se justifica que coticen con prima respecto a sus homólogos europeos, como están haciendo en la actualidad. De ahí que recomiende vender en bolsa las entidades con unos múltiplos de valoración más elevados: Bankinter, Santander y BBVA, para el que rebaja su recomendación de "neutral" a "vender". Para otros títulos con valoraciones más razonables, mantiene una recomendación de "neutral": se trata de Popular, Pastor y Banesto, aunque para este último baja el precio objetivo de 8,4 a 7,6 euros.

UBS ha sido una de las firmas de análisis más críticas con el sector financiero español desde el inicio de la crisis, lo que le ha convertido en blanco -junto a otros nombres como Goldman Sachs, JP Morgan o Morgan Stanley- de las iras de las entidades, que le acusan de hacer el juego a los hedge funds que se ponen bajistas en el sector y que, siempre según los bancos, provocaron su desplome en marzo. El espectacular rebote de sus cotizaciones desde mínimos ha hecho olvidar este enfrentamiento, pero se reavivará si las previsiones del banco suizo se cumplen.

No hay comentarios:

Publicar un comentario